lunes, 23 de julio de 2012

¿Desde cuándo? [Chiitaro]

Doumoo Mimi-chan dess! (mano delante del ojo derecho a lo Tegonyan!! >.<) ¿Minna, genki? (Valla como manejo el japonés yo! xDxD) Espero que sí! Como les dije que ando inspirada aquí les traigo una pequeña historia! Espero que les guste.

¿Desde cuándo?

 Título: ¿Desde cuándo?
Pareja: Chiitaro (mención Yabutaro)
Extensión: One-shot. (cortito, ya lo sé, pero lo he hecho en media hora... u.u)
Autora: Mimi-chan
Nota: Esta pequeña historia va para mi querida onee Hitomy, porque va a dejar de pasar a menudo por aquí y quiero dedicárselo antes de que deje de pasar! Espero que te vuelvan las ganas de escribir pronto! Que por el mundo blogger hay muchas que te queremos!! >.<
 Aclaración: En esta historia he intentado cambiar algo y lo que está entre comillas (" ") y sin cursiva es el diálogo, sé que puede ser lioso, pero quería innovar un poco.


Capítulo único.


Corría todo lo que sus pies podían, quería escapar, huir de lo que había visto. Su senpai, su amado senpai, en los brazos de otro chico. No era que su senpai le huviese sido infiel, ni que estuviesen saliendo. Entre ellos dos había algo que no sabía qué era, sólamente habían sido simples besos y caricias, sólo eso, pero para él significaban el cielo, la puerta al mismísimo paraíso. Su senpai lo era todo para él, era su mundo, sólo le veía a él, pero esa tarde ese todo se había derrumbado con esa escena.

Su senpai, Yabu Kota, estaba en los brazos de otro chico, sabía que entre ellos dos no había nada, pero tenía la ligera esperanza de que sí. Tenía pensado darle todo, su cariño, su amor, su corazón, su cuerpo... todo, todo él era de Yabu. Se habían conocido gracias a las clases particulares que el mayor impartía, él se había apuntado por obligación de sus padres, no tenía intención, pero gracias a ello... le había conocido, había experimentado eso que solo experimentaban los mayores, el amor.

Seguía corriendo, era denoche y sus lágrimas no cesaban, quería salir de esa tristeza pero no podía hacer nada. Simplemente llorar la llegada del amor correspondido y huir. Tenía claro que en los siguientes días evitaría al mayor y quería con eso... que el mayor supiese lo que se había perdido. Porque tenía claro que a sus brazos no iba a volver, él quería a una persona únicamente para él. Que sólo le mirase a él y a nadie más, podía ser egoísta, pero el amor te hace egoísta.

Paró cuando sintió la lluvia caer, su respiración era agitada al igual que el latido de su corazón. Tenía un hueco en el pecho, le habían destrozado el corazón, ya no había nada en él. Trató de tranquilizarse y pensar claramente. El mundo no se acababa por un simple rechazo, no, claro que no, la vida era más que eso. Era tropezar y levantarse, seguir adelante y sonreír a lo venidero. Sí, eso era. Era demasiado joven como para andar sufriendo por amor. Caminó hasta un parque que había cerca de allí y se sentó en uno de los bancos resguardados por los árboles, así la lluvia le llegaría menos y no acabaría todo empapado.

Miró sus pies, no tenía ánimos de levantar la cabeza y que la gente que pasaba le viese llorar, no le gustaba. Era una persona que pocas veces mostraba sus sentimientos, pero cuando los mostraba era porque eran sinceros. Suspiró, después de todo el llanto que había soltado y que seguía soltando...

"¿Ryutaro?" habló alguien detrás de él. El joven solamente se giró y miró a la persona que le había hablado. Se sorprendió de encontrar ahí a su vecino y amigo de la infancia. ¿Qué hacía ahí? Estaban lejos de su barrio. "Sabía que eras tú." volvió a decir el chico, llevaba un paraguas para resguardarse de la lluvia. Ryutaro aún no apartaba la mirada de él, el llanto seguía descendiendo por sus ojos negros. El otro chico abrió los ojos cuando se dio cuenta que el agua que rodadaba por sus mejillas no era sólo lluvia, también llanto.

"¿Qué haces aquí?" le preguntó y giró el rostro para que el otro chico no le mirase con esos ojos, no le gustaba llorar por eso, porque todo el mundo ponía la misma cara de lástima. Por eso era tan resguardado.

"Qué grosero." dijo divertido el chico, se había dado cuenta de que estaba llorando pero no quería preguntarle, sabía de la personalidad de Ryutaro y de lo poco que le gustaba que se preocupasen por él. Se acercó un poco a dónde estaba él, ya que estaba a espaldas de Ryutaro. Se posicionó delante y le sonrió como solía hacerlo.

Ryutaro miró por el rabillo del ojo las bolsas que su amigo traía en las manos. "¿Vienes de la compra?" le preguntó para cambiar un poco de conversación, ya que sabía que su amigo estaría preocupado por el llanto de sus ojos. Limpió un poco sus mejillas para que no se notase tanto y así poder mirarle a la cara.

"Así es." respondió sonriente, esa sonrisa hacía que en el pecho de Ryutaro creciese una calidez antes inexistente. Llevó la mano al lugar en el que estaba su corazón, parecía que había recobrado la vida, volvía a latir cálidamente. Se miró el lugar con curiosidad, ¿qué era eso? "¿Qué pasa? ¿Te sientes mal?" le preguntó preocupado su amigo mientras acercaba su rostro al del menor, éste elevó el suyo encontrándose con el rostro del otro joven muy cerca, haciendo que un malestar aflorase de su corazón, acelerándolo.

"No, estoy bien." respondió apartando la mirada de la penetrante mirada de su vecino. Sentía calor en las mejillas ¿estaría sonrojado? Escuchó como su amigo se sentaba a un lado de él en el banco. "Está mojado, te vas a mojar el pantalón." advirtió algo preocupado el menor aún sin mirarle, mirando en la dirección opuesta a la que estaba su vecino. Este, sin que Ryutaro le viese, sonrió tiernamente, quería mucho a Ryutaro y todo lo que fuese él le preocupaba.

"Por ti, me da igual." respondió sorprendiendo al menor. Se giró para mirarle con asombro, recibiendo la misma sonrisa que siempre le daba. Haciendo que un calor inundase sus mejillas otra vez. Se quedaron mirando un rato, ninguno decía nada, simplemente se miraban. De fondo, se oía la lluvia chispotear contra el suelo, relajándolos.

"Oye, ¿no te cansas?" le preguntó Morimoto mirándole fijamente, el otro joven ladeó la cabeza en forma de duda, Ryutaro sonrió levemente, ese gesto se le hacía muy tierno.

"¿De qué?" preguntó confuso el mayor. Su pelo castaño cayó hacia a un lado cuando ladeó la cabeza y sus ojos negros reflejaban su duda. Ryutaro se quedó mirándolos.

"Pues de sonreír siempre." le respondió totalmente anonadado en esos ojos tan profundos y expresivos. Ahora mismo podía adivinar qué sentía el mayor con tal sólo mirarlo. Su vecino estaba expectante esperando su respuesta. Sentía cierta envidia por tener esos ojos, podía expresar todo con ellos.

"¿No crees que cosas buenas te pasan cuando sonríes?" dijo el mayor mirándole también a los ojos. Los ojos de Ryutaro brillaban de una forma especial, forma que él no podía descifrar, por eso le parecían tan enigmáticos esos ojos, nunca sabías qué escondían.

"No creo que esas dos cosas estén relaccionadas." respondió meditando lo que el mayor había dicho. El mayor sonrió a lo que el menor había dicho, Ryutaro era una persona que meditaba mucho las cosas, era más racional que pasional.

"Claro que sí." respondió aún sonriente el mayor, Ryutaro miró esa perfecta sonrisa, sonrisa que aceleraba su pobre corazón. "Si te pasa algo bueno, ¿qué es lo que haces?" le preguntó sonriente. Ryutaro rodó la mirada pensando lo que hacía cuando le pasaba algo bueno.

"¿Festejarlo?" preguntó dudoso posando la mirada de nuevo en su vecino. El mayor soltó una pequeña risita tapándose la boca, ese comentario le había parecido divertido, típico de Ryutaro.

"No, bobo. Sonreír." respondió el castaño aún con la sonrisa divertida en el rostro, Ryutaro rodó la mirada avergonzado, había metido la pata y el castaño se había reído de él. "Otro ejemplo." hizo una pausa mientras pensaba en uno. "Ya sé. Piensa en algo que te haya hecho enormemente feliz." dijo el castaño emocionado, Ryutaro le miró levantando una ceja dubitativo.

"¿Por qué tendría que hacer eso?" preguntó reacio a hacerlo, no quería pensar en cosas felices en ese momento. Se suponía que estaba triste, pero había llegado su vecino y todo lo relacionado al amor se le había olvidado. ¿Por qué sería?

"Oh, vamos, hazlo Ryutaro, no te cuesta nada." insistió el mayor mientras le cogía de un brazo zarandeándolo un poco. Ryutaro le miró mientras le seguía zarandeando, la verdad es que podía llegar a ser muy cansino cuando se lo proponía. El mayor seguía moviéndolo, cosa que le molestaba.

"¡Ay! Vale Chinen, lo haré." respondió molesto diciendo el apellido del mayor, éste hizo un puchero, no le gustaba que Ryutaro le llamase por el apellido, tenían la suficiente confianza como para tutearse, además, le encantaba cuando oía su nombre salir de los labios del menor.

Ryutaro se puso a indagar en sus recuerdos, ¿qué era lo que le había echo feliz? Bueno, se había puesto feliz cuando nació su hermano pequeño y también cuando nació su hermana. También cuando se habían mudado de barrio, cuando había ido por primera vez a la escuela primaria, cuando había conocido a sus mejores amigos. ¿Pero qué le había echo enormemente feliz? La verdad... el primer beso con Yabu había sido celestial, casi podía tocar el cielo con sus dedos. A fin de cuentas, todo lo que era relacionado con Yabu le hacía feliz, enormemente feliz. Pero... acabó en desgracia. Acabó llorando, entonces esa etapa feliz no había servido para nada.

A ver, otra cosa. ¿Qué podía ser? ¿El día que conoció a Chinen? Sí. Ese día había sido verdaderamente feliz. Porque había sido el mismo día en que había llegado al barrio en que vivía ahora. Era su vecino de al lado y su mejor y único amigo. Chinen le había hecho la vida más fácil en el barrio, más amena, más tranquila. Le había presentado a todos lo jóvenes del barrio. Y a medida que iban creciendo le iba presentando a su pandilla, pandilla con la que aún mantenía contacto, gracias a Chinen. Chinen le había enseñado a no perder ante nadie, a esforzarse por lo que quieres, a ganar, a ser optimista... Chinen se lo había enseñado todo. Todo lo que era ahora era gracias a él.

"¿Ves? Estás sonriendo." respondió alegre el mayor con su radiante sonrisa. Ryutaro abrió los ojos, los había cerrado para concentrarse mejor. Y le miró. "Aunque no sé que habrás pensado, porque te has sonrojado." y cambió su sonrisa a una pícara mientras le daba algún que otro codazo. Ryutaro se sonrojó aún más por ese comentario haciendo que a Chinen se le escapase la risa. "Pero qué inocente puedes llegar a ser." habló riendo.

"En ti." respondió sin quererlo y además en voz alta, asique el mayor pudo escucharlo claramente, sorprendiéndole. Tanto fue el asombro que dejó de reír para mirarle con sus expresivos ojos abiertos más de lo normal, haciendo incomodar al menor.

"¿Qué?" le preguntó incrédulo. ¿Había pensado en él y había sonreído? Y además se había sonrojado... ¿él provocaba el sonrojo en el menor? ¿Él le había echo enormemente feliz?

"Pues que he pensado en ti." respondió directamente. ¿Para qué negarlo ahora? Ya lo había dicho claramente antes, asique sólamente tenía que afrontar los echos, pero ésto no quería decir que sintiese nada en especial por él ¿no?

"¿Y en qué has pensado exactamente?" le preguntó algo sonrojado él también. Habían sido muchos años de amor no correspondido, ya que él sabía lo que tenían Ryutaro y Yabu, había sido mucho tiempo de celos, soledad y agonía. ¿Y ahora le decía que era feliz cuando pensaba en él? Seguramente eran ilusiones suyas.

"En todo. Todo lo que seas tú me hace feliz." respondió también sonriente. Chinen se sorprendió por la sonrisa que estaba recibiendo. ¿A qué venía todo esto ahora? El mayor bajó la mirada confuso, no, seguramente eran interpretaciones suyas, seguramente que Ryutaro no lo decía en ese sentido.

"Tú también me haces feliz, eres mi mejor amigo Ryutaro." levantó la cabeza y le sonrió como solía hacerlo. A Ryutaro las palabras "mejor amigo" le habían dolido, ¿por qué? No lo sabía, pero lo que sí sabía era que no quería que Chinen la utilizase para referirse a él.

"¿Tú sonríes cuando piensas en mí?" le preguntó directamente, era un chico de muy pocos rodeos, se gasta saliva cuando se le da vueltas a un mismo asunto. Sus ojos negros se clavaban penetrantes en los de Chinen haciendo que el castaño le mirase tratando de descifrar lo que esos ojos le decían.

"Claro, he pasado momentos muy felices contigo." le respondió con total sinceridad el mayor. Ryutaro no sabía como tomarse esas palabras, asique examinó sus ojos para saber qué decían estos. Los ojos le decían que había algo oculto en esas palabras, algo más profundo. Asique, indagaría.

"¿Y te has sonrojado cuando pensabas en mí?" le volvió a preguntar mirándole fijamente, Chinen ya no sabía en qué pensaba Ryutaro. ¿A qué venía todo esto de repente? Nunca le había interesado esto, ¿por qué ahora sí?

"¿Qué tienes? ¿Ha pasado algo?" le preguntó preocupado intentando desbiar el tema, no le gustaba hablar de esto, porque sabía que iba a acabar llorando o confesándoselo, y no quería. Ryutaro le seguía mirando fijamente, intimidándole. "No se qué te ha entrado preguntándome todo esto." continuó sonriendo algo nervioso.

"Simplemente tenía curiosidad." Ryutaro rodó la mirada, era verdad, ¿qué le pasaba? ¿Por qué de repente le preocupaba lo que Chinen pensaba de él? Nunca le había preocupado, ¿por qué ahora sí?

"Bueno, no pasa nada, es naturaleza humana." respondió sonriendo alegremente intentando que el ambiente no se volviese tenso entre ellos.

Ryutaro miraba al frente, aún preguntándose el porqué de esa repentina curiosidad ¿sería... qué sentía algo más por Chinen? Imposible, nunca antes había sentido nada especial por él. Además, a él le gustaba Yabu. ¿Y si Yabu era un capricho, cómo le había dicho Keito? ¿Y si solamente quería apartar la mirada de lo que realmente amaba, como le había dicho Yamada? ¿Y si simplemente se había echo el loco porque sabía que a quién de verdad amaba no le correspondería, como le había dicho Yuto? ¿Sería que ahora todos tenían razón? Miró de reojo a Chinen y éste sonreía alegremente mientras tarareaba una canción con los ojos cerrados, escuchando la lluvia. "Es ahora o nunca" pensó mientras se acercaba al mayor y le plantaba un beso al castaño sorprendiéndole.

Chinen abrió los ojos cuando sintió un peso sobre sus labios, pensó que era que le había caído algo y sí, le habían caído los labios de Ryutaro encima de los suyos. ¿Pero qué? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Sus sentimientos eran correspondidos? En un acto involuntario, su cuerpo comenzó a corresponder al menor, mientras cerraba los ojos disfrutando de la oportunidad que le daba la vida.

Ryutaro cuando sintió que el mayor correspondía el beso se le quitó un peso de encima. Entonces, ¿Chinen también sentía lo mismo? ¿Desde cuándo? Profundizó el beso adentrando su ardiente lengua en la sensible cavidad del mayor que rápidamente exploró su cavidad también. Sus lenguar revoloteaban una alrededor de la otro, jugueteaban contentas de conocerse.

Cuando se separaron se miraron tímidos, aunque Chinen más que Ryutaro. Se miraban fijamente a los ojos.

"¿Desde cuándo?" le preguntó Ryutaro, con esas dos palabras Chinen pudo entender a qué se refería. Sonrió mientras le acariciaba una mejilla. La mirada ahora era diferente, Ryutaro podía ver en sus grandes ojos ternura, calidez y amor, un profundo y gran amor. Chinen también sonrió al encontrar amor en los ojos de Ryutaro.

"Desde que te dije el primer hola." le respondió para darle un corto beso seyando así su amor profundo. Beso al que Ryutaro correspondió gustoso.



Fin.

El final sé que ha quedado raro... lo siento por eso. Creo que me ha quedado un poco soso, también lo siento. Es el primer one-shot que no me gusta como me queda el final. Hitomy-nee lo siento de verdad! Te mereces algo mejor! Gomenne! T.T
Matte ne, Mimi-chan destaa~!


 

4 comentarios:

  1. ¿Malo?!!!malo es todo lo que yo escribo pero tu...oh dios me encanto el final¡¡¡
    No se porque dices que te quedo mal¡¡
    kYAAAA >////////< Con eso de ''Desde que te dije el primer hola'' mori¡¡¡literalmente moriii>///<
    Fue increible¡¡ dios mio¡¡demasiado lindoo!!
    assdas chiitaro para mi kokkoro¡¡¡
    Ya me hacia falta¡¡¡¡¡asdad
    Fue perfecto¡¡ommmmmgggggg¡¡¡
    No me sale nada natural por la boca¡¡ kya>_//<
    Que lindo¡¡ voy a leerlo otra vez¡¡¡
    Bue~ one¡¡¡ lindiiisiimooo>////////<

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  2. kyaaaaaaaaaaaaaaaa estuvo hermoso no hay mas que decir me quede sin palabras ame tu hermoso ficcccc lindo lindo y para nada malo estubo lindo no como yo que escribo horroroso pero tu escribes genil kyaaaaaaaaaa amo tus fic tan lindo tan lindo de verdad quiero conti de los demas fic onegaiii....gamabatte

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  3. Gracias por dedicarme tan hermoso chiitaro aunque no lo merezco :'( me fascinó en verdad fue tan __no tengo palabras para decir lo mucho k me gusto <3

    Fue hermosa la forma enk Yuri se comportaba con Ryu maldito Kota :-/
    Estuvo divino Onee te quiero y sigue así ne te amoadoro <3 lo guardare en mi móvil para leerlo cada k quiera ;-)

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  4. awwwwww.... tan lindo!!! increible! chiitaroo!! me encanto... !

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Si te ha gustado comenta! con tu comentario haces que me anime a escribir más! Gracias! ^^